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domingo, 16 de febrero de 2014

PES LEAGUE 2006/2007, La previa

Qué yo recuerde todo empezó por Lahm.

Como ya conté en el primer post sobre el Mundial, en aquel lejano e intenso verano de 2006 yo andaba algo desconectado del fútbol y, entre los muchos motivos que puedo apuntar, uno de ellos era la travesía del desierto en la que andaba sumido mi equipo, el Real Madrid, desde hacía un par de temporadas al menos. Con la Era de los Galácticos en su ocaso total las nuevas incorporaciones tampoco invitaban a la euforia. Sí, había un nuevo presidente pero casi provocaba más escalofríos que suspiros de alivio. Sí, con él venía de la mano uno de los iconos del madridismo de fin de siglo, Mijatovic, pero levantaba demasiadas dudas sobre su capacidad como director deportivo. Sí, llegaba con ellos un reputado entrenador, Capello... justo el único entrenador que había conseguido que yo desease ver perder al Madrid, unos 10 años antes, en su primera etapa. Y en el apartado de incorporaciones meramente deportivas sólo dos fichajes de cierto prestigio: Cannavaro y Van Nistelrooy. El primero pasaba por ser el mejor defensa del mundo, así había sido proclamado en el reciente Mundial. Pero era eso, un defensa. El otro era un delantero de 30 años que mezclaba cifras anotadoras escandalosas en la Premier League con un expediente médico que se asemejaba al de un combatiente de la Gran Guerra y un par de turbios episodios de indisciplina, tanto en el Manchester como en la selección. Así que a los madridistas sólo nos quedaba volver la vista a la Vieja Guardia, los que estaban antes de los Galácticos, los que seguían allí después: Casillas, Raúl y Roberto Carlos. El primero, con 25 años, ya estaba consolidado como uno de los mejores del mundo, el segundo había cerrado su peor temporada en cuanto a cifras anotadoras desde que había debutado allá por noviembre de 1994 y el tercero, con 33 años, parecía afrontar ya la recta final de su carrera, sobreviviendo sólo gracias a su prodigioso físico.

Lahm al Madrid: fichaje histórico
...y fue pensando en éste último, en mitad de un partido cualquiera de la selección alemana de aquel primer PES Worldcup cuando se me encendió la bombilla: "Lahm sería un buen sustituto de Roberto Carlos en el Madrid". A partir de ahí la idea de un Madrid rejuvenecido, con jóvenes sedientos de gloria y títulos, sin vicios adquiridos, fue cobrando cada vez mayor peso. Y mientras desgranaba los partidos de aquel campeonato fui uniendo nombre al del prodigioso lateral ambidiestro del Bayern: Messi, Gerrard, Drogba, Shevchenko, Robben, Van der Vaart, Ibrahimovic, Henry, Totti, Kaka', Ballack... Obviamente no todos ellos iban a acabar jugando en Chamartín pero con 3 o 4 que lo hiciesen más los emergentes Cicinho, Robinho o Ramos y la recuperación para la causa de mis dos jugadores favoritos de la Era Moderna del madridismo, Redondo y Zidane, tendría un equipo nuevo, tan competitivo como ilusionante.

Pero un momento. ¿No era esto a lo que había jugado hasta entonces en todas y cada una de las ediciones del PES? ¿Y no era además una prolongación de los años gloriosos, ya pasados, del PCFútbol? Convertir al Madrid en una especie de All-Star mundial a golpe de talonario y arrasar durante 3-4 temporadas, ganando todos los torneos y batiendo todos los récords, justo hasta que saliese la nueva edición del PES... para volver a empezar el ciclo en una especie de bucle eterno de ilusión-aburrimiento. El plan no era nada seductor, la verdad.

Por otro lado, la disputa del I PES Worldcup me había dejado tan buen sabor de boca que no tardé en atar cabos y comprender que sólo había una manera de conseguir que aquel renovado y rejuvenecido Real Madrid tuviese ante sí un reto a la altura de las circunstancias: iba a disputar una temporada completa... con todos los equipos.

Reharía las plantillas a mi antojo, traspasando jugadores de un lado a otro sin más límites que aquellos que me impusiesen mis propios caprichos, recuperando a las viejas glorias que mi arbitrario criterio decidiese. Como base del campeonato y dado que la edición del PES con la que contaba era la correspondiente a la temporada 2005/06, tomaría el calendario de ese año. En cuanto a los equipos participantes en la I Edición de la Copa de Europa-PES opté por designarlos a dedo. Acababa de volver de mi viaje a los Alpes, el mes de agosto se precipitaba a toda velocidad hacia el futuro y no podía perder más tiempo puliendo nimios detalles que ya tendría tiempo de limar en el futuro.

Así, el 9 de septiembre de 2006, con el trazo grueso de lo que habría de ser la I PES Season trazado, Valencia CF y Real Betis saltaban al terreno de juego de Mestalla para disputar el primer partido oficial de la temporada. Un solitario gol de Aimar, mediada la segunda parte, iba a darle a los chés su primera victoria y, aunque entonces no lo sabía, aquel se iba a convertir en un gol histórico, el primero de miles que habrían de llegar en los siguientes años.

El regreso del hijo pródigo: Rivaldo en Riazor, capítulo 2
Nueve partidos más tarde Villarreal y Atlético Madrid compartían el primer liderato de la temporada. Los primeros después de vencer 0-3 en El Sadar; los colchoneros después de hacerlo por idéntico marcador, éste en casa, al Real Zaragoza. Rivaldo, flamante hijo pródigo retornado a Riazor, conseguía el primer hat-trick de la historia de las PES Leagues en la victoria por 1-3 en Son Moix. Lizarazu, también retornado a San Mamés, se convertía en el primer jugador expulsado.

En el verano de 2006 muchas cosas importantes sucedieron en mi vida, de las cuales alguna ya ha quedado reseñada aquí. Si entonces me hubiesen preguntado sobre cual de todas esas cosas iba a estar escribiendo casi 8 años después, lo último que hubiese pensado es que iba a hacerlo sobre ese campeonato que acababa de empezar una tarde de sábado cualquiera. Porque sólo iba a ser una forma de pasar el rato. Sólo eso...

Resultados y clasificación tras la primera jornada de la I PES League

viernes, 20 de diciembre de 2013

Alemania 2006 (game 3)

Después de 32 partidos (casi) todo quedaba pendiente de lo que sucediese en 4 maratonianos, intensos y, sobre todo, dramáticos días. Tan sólo el anfitrión tenía asegurado no sólo el pase a octavos sino el primer puesto del grupo. El resto estaba todo por decidir. Como se iba a comprobar. 

Teóricamente los partidos del mismo grupo debían disputarse simultáneamente para evitar ciertas ventajas. Pero como uno, que puede tener muchas virtudes pero la de la ubicuidad no está entre ellas y nunca lo ha estado, tuvo que idear un sistema para disputar esta última jornada que no requiriese cuatro manos, cuatro ojos, dos Play Station y dos televisores. Finalmente opté por jugar, en cada grupo, el último, el partido del líder. Así, por lo menos, premiaba a quién había hecho los deberes los dos primeros días. El 20 de junio, en los albores del verano de 2006, comenzó en Berlín la última jornada de la fase de grupo del I PES Worldcup.

JORNADA 3

Como decía antes Alemania ya tenía asegurado el pase como primero de grupo, lo que le permitió jugar su último partido, contra Ecuador, con un equipo plagado de suplentes, lo que no fue obstáculo para que Die Mannschaft derrotase a los sudamericanos por un solvente 2-0. Schneider y Asamoah hacían los goles germanos en los primeros 20 minutos. En Hannover, Polonia y Costa Rica dirimían cual de ellas acompañaría a Alemania en el viaje de las eliminatorias. Un solitario gol de Niedzielan, a los 10 minutos, les daba el pase a los europeos como segundos de grupo. 

Aunque Suecia e Inglaterra ya estaban clasificadas, el partido que iba a enfrentarlas en Köln, debía decidir quién era primera de grupo y, lo más decisivo, quién era segunda y por tanto se cruzaba con Alemania en octavos. Una soberbia primera parte de los suecos, con goles de Ibrahimovic y Ljunberg, parecía dejar todo resuelto. Pero los ingleses no claudicaron y a los 15 minutos de reanudarse el partido Gerrard hacía el 1-2. Sin embargo, el que habría de ser definitivo 2-2 no llegó hasta el descuento, cuando Rooney lograba empatar el partido. Demasiado tarde. El golaverage favorecía a los suecos que evitaban así a los anfitriones. Los octavos ya habían deparado un primer cruce espectacular: Alemania-Inglaterra. El insustancial empate a cero entre Chile y Paraguay jugado a continuación cerraba el Grupo B.

Argentina se había complicado innecesariamente la vida al perder con Serbia y se iba a jugar todo contra Holanda en un último partido que era aún dramático para los holandeses, pues el empate le daba el pase a la albiceleste. Para añadirle mayor carga dramática, en la primera jugada del partido, Aimar ponía el 1-0. 15 minutos después Van Nistelrooy empataba de nuevo. Sin embargo el marcador ya no se volvió a mover. Argentina estaba en octavos aunque segunda. Holanda había caído. Así, con el liderato del grupo resuelto, los serbios jugaron contra Costa de Marfil con 11 suplentes. Un insulso 0-0 reflejó la poca tensión con la que se jugó el partido.

A priori Portugal estaba obligada a ganar a México para meterse en octavos. Y eso confiando en que Camerún no le endosase una goleada a Irán y al final el triple empate a puntos le dejase fuera. Pues bien, aquí fue donde, por primera vez en todo el campeonato, el sistema que había ideado para disputar la última jornada tuvo una influencia en el discurso mundialístico. Porque la selección asiática iba a dar la campanada imponiéndose a Camerún con un gol de Hashemian en el descuento. 2-1 y los leones indomables estarían fuera del Mundial salvo que México derrotase a Portugal. Pero a ambas, a México y a Portugal, les valía el empate así que el partido jugado a continuación, en Gelsenkirchen, pasó directamente a engrosar la lista de clásicos del quesebesen. 0-0 y ambas en octavos, con Camerún eliminada.

Más dramático aún fue lo sucedido en Hamburgo. Italia tenía que ganar a la República Checa y esperar a que Estados Unidos no ganase a Senegal. Si los americanos se imponían, entonces todo dependería del golaverage. Pero es que los transalpinos no pasaron del empate a cero con los checos y eso les condenaba a la eliminación... salvo que Senegal se impusiese a Estados Unidos. Pero como había sucedido la noche anterior con Portugal y México, a Senegal y a los americanos les valía el empate para dejar fuera a Italia. Otro simulacro de partido, otro 0-0 y otro favorito que caía eliminado antes de lo previsto. 

Brasil, como ya se preveía después de la victoria contra Croacia en la primera jornada, no iba a tener problemas para ser campeona de grupo, por mucho que un gol del japonés Tamada en el minuto 19 hizo planear la sombra del drama sobre el césped del Westfalen de Dortmund. Poco tiempo, eso sí, porque 8 minutos después Ronaldo hizo el 1-1. La Bestia se desperezaba. Y nada más empezar la segunda parte terminó de despertar: hizo su segundo gol y en los cinco minutos finales, otros dos más. Era el primer jugador en la historia de los Mundiales del PES en hacer 4 goles en un partido, lo que además le servía para acabar la primera fase como capocannoniere del Mundial con 7 tantos en 3 partidos. Los croatas, sin embargo, iban a pasar muchos más apuros para acabar segundos, pese a que, en teoría eran muy superiores a Australia. Pero dos madrugadores goles de Viduka obligaron a los balcánicos a nadar contracorriente el resto del partido y, aunque Prosinecki puso el 1-2 al filo del descanso, no fue hasta los últimos 15 minutos que llegó el definitivo 2-2 que colocaba a Croacia en cuartos.

Zizou y Ronie, Compañeros en el Madrid de los Galácticos y protagonistas de la última jornada de la fase de grupos

El desenlace más dramático de toda la primera fase tuvo lugar en Köln. Suiza y Corea del Sur habían empatado, lo que dejaba a los sorprendentes asiáticos con 5 puntos y a los europeos con 4. Francia, que jugaba contra una casi eliminada Nigeria, sólo debía empatar para meterse en octavos pues la derrota le dejaba empatada con 4 puntos junto a suizos y nigerianos y, en ese caso, el segundo puesto era para Suiza (salvo que la victoria de Nigeria fuese escandalosa, en cuyo caso serían los africanos los segundos). Pues bien, a los 7 minutos, Utaka adelantaba a las águilas negras. Comenzaba entonces el asedio de Francia. Pero los minutos pasaban y el empate no llegaba. Francia fallaba ocasiones. Una tras otra. Nigeria, atrincherada en su área, salía en peligrosos contraataques. El tiempo reglamentario se había cumplido y el marcador seguía señalando 1-0 para Nigeria... y entonces apareció el mago, El Divino Calvo, ese Nijinsky de mirada penetrante y un guante por pie. Zinedine Zidane. Un gol suyo, en el minuto 93, iba a meter a Francia, in extremis, en octavos. Y encima como campeona de grupo. De la nada al todo. La fina barrera que separa la gloria del fracaso nunca fue tan fina.

Para evitar a nuestros vecinos, la selección española debía ganar a Arabia, a priori un mero trámite. Unos minutos antes, Ucrania había cumplido su parte del trato derrotando a Túnez. Rotan en dos ocasiones y Shevchenko ponían a los ucranios en octavos y, salvo sorpresa histórica, como segundos de grupo. España empezó, así, su partido contra Arabia sabiendo que hasta el empate le valía. Y eso se dejó notar en la tensión con que los españoles afrontaron el partido. Un gol de Raúl, cumplido el primer cuarto de hora, parecía sentenciar el pase. Poco importó que Arabia empatase nada más empezar la segunda parte y más cuando Torres hacía el 2-1 unos minutos después. Pero a 20 minutos del final Arabia volvía a empatar. Los asiáticos parecían negarse a dejar ganar fácilmente y en un final agónico apunto estuvieron de dar la gran campanada y pasar como campeones de grupo dejando a España fuera. Finalmente, el 2-2 le daba el liderato del grupo a España y, lo más sorprendente y puede que injusto: dejaba fuera a Arabia que no había perdido ninguno partido.

Clasificación final de la fase de grupos.

Los octavos de final quedaban definitivamente perfilados con algunos cruces realmente atractivos, sobre todo ese Alemania-Inglaterra que abriría el fuego al día siguiente, en München. Serbia se mediría a Portugal, Suecia a Polonia, México a Argentina, Senegal a Croacia, Brasil a Estados Unidos, Francia a Ucrania y un partido con aroma a vendetta por lo sucedido en 2002, España se enfrentaría a Corea del Sur.